Repasando mis últimas entradas me he dado cuenta que estoy un poco ácida últimamente, así que voy a echarle un poquito de azúcar al blog que está a punto de darle un ataque de hipoglucemia.
Y aprovechando esta tarde dominguera (que me pilla un poco blandengue) os dejo unos cuantos pensamientos algo dulzones:
Y aprovechando esta tarde dominguera (que me pilla un poco blandengue) os dejo unos cuantos pensamientos algo dulzones:
Me siento afortunada por tener tan buenos amigos. El mérito puede ser algo mío (cuido mucho a los que quiero) pero, sin lugar a dudas, creo que he tenido una suerte inmensa al encontrar a personas tan maravillosasen mi camino.
Admiro a los que día a día aguantan mis neuras, yo no sé si me aguantaría a mi misma.
Nunca tendré vida suficiente para poder compensar a aquellos que han estado junto a mi en esos momentos en que la vida no es de color de rosa.
La sensación de tener muchas manos que te levantan y que tiran de ti es algo que motiva tanto, que tienes que agarrarte a ellas y tirar de tu cuerpo para seguir adelante. No les puedes defraudar.
Me siento querida, y esa sensación es... maravillosa. (Ufff... me ha costado, pero lo he dicho)
Admiro a los que día a día aguantan mis neuras, yo no sé si me aguantaría a mi misma.
Nunca tendré vida suficiente para poder compensar a aquellos que han estado junto a mi en esos momentos en que la vida no es de color de rosa.
La sensación de tener muchas manos que te levantan y que tiran de ti es algo que motiva tanto, que tienes que agarrarte a ellas y tirar de tu cuerpo para seguir adelante. No les puedes defraudar.
Me siento querida, y esa sensación es... maravillosa. (Ufff... me ha costado, pero lo he dicho)

No hay comentarios:
Publicar un comentario